Los 10 lugares más peligrosos del mundo

domingo, 24 de julio de 2016
Repasamos algunos de los lugares naturales más bellos y peligrosos de nuestro Planeta. En estos 10 destinos toda precaución es poca.

1. Cueva Gouffre Berger

Descender a la cueva Gouffre Berger es un verdadero viaje al centro de la Tierra. Situada en el sureste de Francia, esta caverna es una de las más temidas por los exploradores, tanto que es conocida como la ‘cueva de la muerte’. Con más de 1.200 metros de profundidad y un lago en su interior, se trata de unas de las grutas calizas subterráneas más profundas del mundo. Su gran peligro reside en que, si llueve, la cueva se inunda, atrapando a todo aquel que se encuentre en su interior. Miles de personas han perdido aquí la vida.

2. La Piscina Del Diablo


¿Preparados para un chapuzón salvaje y arriesgado? Viajamos hasta las Cataratas de Victoria, en el continente africano, para descubrir la piscina natural más peligrosa: Devil´s Pool o Piscina del Diablo. Se trata de una poza excavada en la roca en el mismo borde de las cataratas. En este punto, el río Zambeze se precipita con violencia desde más de cien metros de altura. Una pared de roca natural bajo el agua protege a los bañistas de ser arrastrados por la corriente cuando el nivel del agua es bajo. De todos modos, mejor no tentar a la suerte.


3. Puente de Hussaini

El Puente colgante de Hussaini es uno de los más peligrosos del mundo. Basta una imagen para convencernos de ello. Cruzar esta pasarela a gran altura sobre el río Hunza, al norte de Pakistán, supone una aventura al puro estilo Indiana Jones. El puente, rodeado de las cadenas montañosas del Himalaya y los Karkorams, es muy antiguo y está mal conservado, tanto que faltan tableros de madera. Un mal paso puede hacernos caer al agua. Eso sí, las vistas desde el puente son todo un regalo para la vista.

4. “Blue Hole”, Belice

En el caribeño mar de Belice existe un lugar que es un verdadero imán para los buceadores más valientes. Hablamos de Blue Hole. Un enorme agujero azul de 305 metros de diámetro y 123 metros de profundidad que en la Era de Hielo formaba un sistema de cavernas. Ahora son cuevas submarinas de paredes verticales cuya belleza encierra un gran peligro para los buceadores que no tomen precauciones. Para alcanzar la entrada a la caverna hay que descender al menos 34 metros. A esa profundidad, el buzo cuenta con sólo unos pocos minutos antes de que el aire que respira se vuelva peligroso por los altos niveles de nitrógeno que acumula en la sangre.


5. La montaña sagrada de Hua-Shan

Alcanzar la montaña sagrada de Hua-Shan en China no es apto para cualquier persona.Para subir a su cumbre, hay que atravesar uno de los senderos más escarpados y peligrosos que existen. Es tan difícil superar este sendero, que cada año se registran más de un centenar de muertes. Las partes más arriesgadas del recorrido son las conocidas como ‘Changong Zhandao’, una pasarela de tan sólo 30 centímetros de ancho sobre un acantilado totalmente vertical; y el ‘Dragón Negro’, un tramo esculpido en una empinada arista de roca de tan solo unos centímetros de ancho. Tablones temblorosos, cadenas oxidadas y escalones casi imposibles son otras duras pruebas para llegar a la meta. El premio: sobrevivir.


6. Túnel de Guoliang

Tallado en las montañas chinas de Taihang, se encuentra el Túnel de Guoliang. Esta carretera perfora literalmente la montaña convirtiéndose en una ruta impresionante. El camino fue construido por los habitantes de la pequeña aldea de Guoliang como forma para salir de su aislamiento. Un túnel colosal de cinco metros de alto por cuatro de ancho excavado centímetro a centímetro por hombres de campo. A pesar de ser un lugar peligroso -unos pilares de maderas son los únicos sistemas de seguridad-, esta carretera se ha convertido en una atracción turística en sí misma.

7. Lago Nyos

“Monstruoso”, “explosivo”, “asesino”… no hay peores calificativos que los que se usan para describir al Lago Nyos, uno de los más peligrosos del Planeta. Situado en Camerún, este lago volcánico fue el causante de la erupción límnica más grave de la historia. En 1986, una explosión (no fue culpa de ninguna ventosidad) de dióxido de carbono mató a unas 1.800 personas y a 6.000 cabezas de ganado. El lago explotó como si fuera una bomba.


8. El Cañón del Antílope

En el norte de Arizona existe un lugar asombroso esculpido por las corrientes de agua: El Cañón del Antílope o, en idioma navajo, Tsé bighánílíní que significa “el lugar donde el agua corre a través de las rocas”. Se trata de un estrecho desfiladero tan bello como peligroso. Sus paredes verticales y sus haces de luz llenan este lugar de magia. Para conocerlo es obligatorio hacer la visita con un guía local. Las lluvias torrenciales son capaces de inundar las grutas en tan sólo minutos y dejar atrapados a sus visitantes. En 1997, al menos 11 turistas murieron en este lugar.

9. Trollstigen



Trollstigen, también conocida como la ‘Escalera de los trols‘, es una carretera de vértigo (literalmente) situado en Noruega. Incluida en el ranking de las más peligrosas, su inclinación del 9% y sus peligrosas curvas de 180 grados sobre laderas casi verticales son capaces de poner los pelos de punta al conductor más experimentado. La belleza del lugar y la habilidad de los ingenieros en construir este camino hacen de Trollstigen una atracción turística en sí misma. Durante su recorrido existen varios miradores desde donde disfrutar de este zigzag dibujado sobre los impresionantes fiordos.





10. Desierto de Danakil

En Etiopía, dentro de la Depresión de Afar, descubrimos uno de los puntos más calientes de la tierra: el Desierto de Danakil. Sus temperaturas superan los 55 grados centígrados durante el día. El paisaje, considerado una de las zonas tectónicas más activas del mundo, es inhóspito. Aunque también bello: la región del volcán de Dallol (en la foto) ofrece un bonito escenario de colores verdes, amarillos y anaranjados causados por el azufre, el sulfuro y la sal. Parece que estuviéramos en otro planeta (o en el infierno).

Agua helada en cráteres de Ceres

martes, 19 de julio de 2016
Científicos de la misión Dawn de la NASA han identificado terrenos de Ceres que están perpetuamente a la sombra, es decir sin que nunca la luz solar incida en ellos de modo directo. La mayor parte de estos sitios probablemente han estado lo bastante fríos el tiempo suficiente como para retener hielo de agua durante mil millones de años. Por tanto, puede haber en ellos depósitos de agua congelada ahora mismo.

Las condiciones en el miniplaneta (o planeta enano) Ceres son adecuadas para la acumulación de hielo de agua en los puntos adecuados. Tiene la masa suficiente para impedir por medios gravitacionales el escape de moléculas de este elemento, y los terrenos permanentemente a la sombra identificados son muy fríos, más que la mayoría de los puntos de este tipo que existen en la Luna.


Estas zonas perpetuamente a la sombra suelen estar situadas en el fondo de cráteres o junto a una sección de la pared de estos encarada hacia un polo. Estos sitios sí reciben obviamente luz solar indirecta, pero si la temperatura en ellos permanece por debajo de 151 grados centígrados bajo cero, son lugares idóneos para que se almacene en ellos de manera estable el hielo de agua.

En este estudio, el equipo de Norbert Schorghofer, de la Universidad de Hawái en Manoa, Estados Unidos, estudió el hemisferio norte de Ceres, que estaba mejor iluminado que el sur. Se combinaron las imágenes de las cámaras de la Dawn para mostrar cráteres, planicies y otras estructuras del miniplaneta en tres dimensiones. Usando esta información, un sofisticado modelo digital desarrollado en el Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Greenbelt, Maryland, Estados Unidos, pudo determinar qué áreas reciben luz solar directa, cuáles no, cuánta radiación solar alcanza la superficie, y cómo cambian las condiciones de iluminación con el transcurso de un año en Ceres.

Los investigadores encontraron docenas de sitios permanentemente a la sombra por todo el hemisferio norte. El mayor se halla dentro de un cráter de 16 kilómetros de diámetro situado a menos de 65 kilómetros del polo norte.

En su conjunto, las regiones permanentemente sombreadas de Ceres ocupan cerca de 1.800 kilómetros cuadrados. Esta es una pequeña fracción del paisaje, mucho menos del 1 por ciento del área de la zona del hemisferio norte.    

El equipo espera que las regiones sombreadas de forma permanente en Ceres sean más frías que las de Mercurio o la Luna, donde se ha identificado agujeros similares con hielo. Esto se debe a que Ceres está bastante lejos del sol, y la proporción de los cráteres en sombra que reciben poca radiación indirecta.

Las fotos más inquietantes de la historia

martes, 5 de julio de 2016
A lo largo del tiempo, la humanidad se ha convertido en testigo mudo de los eventos que se desarrollaban en el mundo, algunos de ellos escalofriantes e inquietantes. Por suerte (o no) para nosotros, algunos de estos sucesos han sido captados por las cámaras en imágenes que nos hacen estremecer con solo verlas. O puede que sea la historia que esconden esas imágenes lo que nos inquieta aún más.

1. La tradición más extraña de la época victoriana: fotografía post-mortem

En esta foto puedes observar una rara tradición de la época victoriana: inmortalizar por última vez al familiar fallecido. La costumbre de inmortalizarse junto a los familiares muertos ha sido una tradición centenaria. ¡Algunas familias llegaban a preservar los restos de sus seres queridos y tardaban dos años en enterrarlos!
Se dice que lo hacían con el objetivo de que aquellos familiares que vivían lejos pudieran acudir a tomarse esa última foto con su ser querido.

Esta foto es otra de esas inquietantes imágenes que nos dejó la era victoriana y sus extrañas tradiciones funerarias. ¿Puedes creerte que la chica de esta foto está muerta? Sí, aunque te parezca aterrador, esta era otra de sus tradiciones: fotografiar a los muertos de pie como si estuvieran vivos.
Incluso inventaron un soporte con el que mantenían a las personas de pie durante las sesiones fotográficas. Después, enviaban las fotos a los familiares que vivían lejos para que tuvieran un recuerdo de sus seres queridos.



2. Niña en el cementerio

En algún momento entre 1946 y 1947, una tal Sra. Andrews visitó la tumba de su hija Joyce, que había muerto en 1945 con solo 17 años. La señora Andrews tomó una foto de la tumba de Joyce. Al revelar la película descubrió que, junto a la lápida de su hija, había una niña pequeña jugando felizmente. Juró y perjuró que, cuando hizo la foto, no había ningún niño alrededor.
En la investigación del caso se descubrió que cerca de la tumba de Joyce había enterradas dos niñas pequeñas.

3. Un fantasma en el asiento del piloto

Esta foto fue tomada en 1987, cuando la señora Sayer fue con unos amigos a visitar el Puesto de la Flota Aérea de Somerset, Inglaterra. Aunque la señora Sayer insiste en que no había nadie sentado en el lugar del piloto cuando hizo la foto, parece que tenía a su lado un extraño compañero con camisa blanca. Puede que te parezca interesante el hecho de que el helicóptero participó en la guerra de Falkland, aunque no hay información alguna sobre la suerte que corrió su piloto. Saca tus propias conclusiones.

4. Estos disfraces de Mickey y Minnie de los años 30

¡La imagen moderna de Mickey y Minnie no tiene absolutamente nada que ver con estas espantosas figuras! Bueno, quizá divirtieron a los niños durante los años 30, pero estamos bastante seguros de que ni uno solo de los niños de nuestra época querría acercarse a estos inquietantes disfraces.





5. Cámara de gas de Auschwitz
La Cámara de gas de Auschwitz se ha convertido en un símbolo del horror y la turbación del holocausto. Y esta imagen muestra el vano intento y la desesperación de las víctimas del genocidio por escapar y salvarse de una muerte inminente. Hoy, estos arañazos sirven como silencioso y potente recuerdo de lo malvada que puede llegar a ser la humanidad.



6. La Isla de las Muñecas
¿Quién querría pasar una noche solo en esta inquietante y aterradora isla llena de muñecas terroríficas, con las cabezas decapitadas y las extremidades retorcidas colgando de los árboles? Ubicada al sur de la Ciudad de México, se dice que la Isla de las Muñecas está encantada. La leyenda cuenta que una chica murió allí ahogada, y las muñecas son ofrendas a su pobre alma. 



7. Asesinato/Suicidio en masa de Jonestown

Esta horripilante imagen es tan auténtica como difícil de creer. El 18 de noviembre de 1978 el mundo fue testigo de un terrible suceso. Varios ciudadanos de Jonestown, de forma voluntaria, se suicidaron con veneno y armas.
Se cuenta que Jim Jones, el carismático clérigo que creó el Templo del Pueblo, indujo a la gente a suicidarse convenciéndoles de que sería un “acto revolucionario”. El número de muertos ascendió a 909, entre adultos y niños inocentes. Esta desgracia se conoció mundialmente como el Culto de la Muerte.

8. Cuando lo ves...

¡Mejor dicho, cuando le ves! Búscalo bien, y encontrarás a un extraño hombre encapuchado que parece observar todos tus movimientos. Si vuelves a ver a este tío, lo mejor será salir corriendo en la dirección contraria.





9. La ecografía
Se supone que los bebés no tienen este aspecto en las ecografías, ¿no? ¡A nosotros nos ha puesto la piel de gallina! Este niño va a salir de la piel del demonio.






10. Bogeyman

¿Quién es ese tío? Se parece a Freddy, ¿a que sí? Solo esperamos que ese hombre tan siniestro detrás de los niños sea su padre. ¡Pero tiene pinta de ser un extraño que ha salido de la nada! Aunque no podemos más que hacer suposiciones.



11. ¡El ojo, el ojo!

Esta es una de esas photobombs que te dará un vuelco al corazón cuando la mires dos veces. A primera vista, no parece más que una chica normal tomándose un selfie normal… Pero mira bien y verás que, tras ella, hay un ojo entrometido… nos recuerda a la peli de miedo “The Eye”. ¡Inquietante!

El meteorito que acabó con los dinosaurios afectó a todo el planeta

viernes, 1 de julio de 2016
Continúa el debate sobre la causa exacta de la extinción masiva de hace 66 millones de años que acabó con los dinosaurios y muchas otras formas de vida. Hay quienes creen que la extinción fue gradual, provocada por un auge de la actividad volcánica, un cambio climático u otros fenómenos de acción comparable. Otros científicos creen que la extinción fue súbita, por la caída a la Tierra de un objeto cósmico de masa considerable, y sus consecuencias más inmediatas sobre el medio ambiente.

Una catástrofe progresiva probablemente habría afectado de modo muy desigual a las diferentes regiones de la Tierra, mientras que una súbita habría dejado sentir sus efectos por todo el planeta en una misma época.

Un estudio de más de 6.000 fósiles marinos antárticos, realizado por el equipo de James Witts, de la Universidad de Leeds en el Reino Unido, muestra que el suceso detonante de la extinción masiva que mató a los dinosaurios fue súbito e igualmente mortífero para la vida en la región antártica.

Anteriormente, los científicos habían pensado que las criaturas que vivían en las zonas más al sur del planeta habrían estado en una posición menos peligrosa durante el suceso desencadenante de la extinción masiva que las de otros lugares de la Tierra.

La nueva investigación implicó un proceso de seis años durante el cual se identificaron más de 6.000 fósiles marinos cuyas edades oscilan entre 69 y 65 millones de años, desenterrados por científicos de la Universidad de Leeds y el BAS (British Antarctic Survey) (el servicio británico de investigación antártica) en la isla de Seymour, en la Península Antártica.

Se trata de una de las colecciones más grandes de fósiles marinos de esta edad en todo el mundo. Incluye una amplia gama de especies, desde pequeños caracoles y almejas que vivían en el fondo marino, hasta criaturas grandes y extrañas que nadaban en las aguas superficiales del océano. Entre estas se incluyen el amonita Diplomoceras, un pariente lejano de los modernos calamares y pulpos, y reptiles marinos gigantes como el Mosasaurus, que aparece en la película Jurassic World, estrenada en 2015.

Con los fósiles marinos agrupados por edades, la colección muestra una dramática reducción de entre el 65 y el 70 por ciento en el número de especies antárticas hace 66 millones de años, coincidiendo exactamente con la época en que los dinosaurios y muchos otros grupos de organismos en todo el mundo se extinguieron.